Oasis y ksour del Marruecos Oriental

Figuig

El paisaje natural del Marruecos Oriental está formado por doradas playas y verdes montañas que se extienden desde el Mediterráneo hasta la última frontera del desierto, señalada por el gran palmeral y uno de los ksour más grandes y mejor gestionados de Marruecos, justo allí donde comienza nuestro viaje de hoy.

En el siglo V de la Hégira, la tribu bereber de Senhaja llegó a la cuenca baja del oasis y se asentó creando la ciudad de Figuig, que se extendió ampliamente. Este ksar se llamó Zenaga, y sus nuevos habitantes aprovecharon los ríos y tierras de cultivo, construyendo también una fortaleza o kasbah llamada Taâzabet. Un recorrido por los alrededores nos permitirá disfrutar de una hermosa vista panorámica de la fortaleza, el parque y la parte inferior de la montaña Zenaga.

Aquí se encuentran unas famosas aguas termales de 50° de temperatura, Hammam Foukani o baño superior y Hammam Tahtani o baño inferior. Antiguamente eran un solo baño, y sus habitantes originales fueron los miembros de la tribu zenete de Beni Yadoun.

Otro oasis a visitar es el de Oudaghirs o Addi Ait, habitado por la tribu de Oudghiri proveniente de Fez, quienes se instalaron en el siglo XI, y también el ksar de Abidat, una extensión de la zaouiya de Beni Sakoun; su nombre se debe a que aquí había muchos esclavos, que son llamados «abid» en árabe.  El ksar de Slimane Oule se destaca justo al lado de la estación de autobuses, así que bien puede ser el primero que visitemos. Fue reconstruido en el siglo XVIII.

En las inmediaciones se puede admirar el hermoso palmeral de más de 100.000 palmeras y un sinnúmero de jardines se riegan con un sistema tradicional llamado «foggora» que no deja de sorprender e intrigar a los investigadores.

A 15 Km. de Figuig se encuentra el pequeño oasis Dfilia, junto al río Dfilia, muy concurrido por los residentes de Figuig por su frescura en el verano. En cambio si salimos de Oujda, a 5 Km. hacia el sur por la carretera de Sidi Yahia llegaremos al oasis que alberga el mausoleo del santo patrono de la ciudad de Sidi Yahia, Benyounes, y las tumbas de varios santos.

Es un destino popular por sus frescos, especialmente el viernes, día de culto y también el zoco semanal. Aquí se encuentra la impactante Ghar Houriates o Cueva de las Horas, envuelta en leyendas y que, se cree, está comunicada con las cuevas de Beni y Snoussi Sebdou en Argelia

Desde aquí nos dirigimos a Sidi Maafa con su pequeño y fresco bosque; los más audaces pueden ascender al Jbel Alhamra y serán recompensados con una magnífica vista panorámica de la ciudad y sus alrededores.

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Categorias: Marruecos


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