Sijilmassa, en la ruta del oro

Sijilmassa

La región del norte de Marruecos aparece relacionada con las principales rutas comerciales, como la ruta del oro, que nacía en la lejana Sudán, actual Ghana,  para extenderse a Europa a través de los puertos atlánticos y mediterráneos. A lo largo de esta ruta encontraremos ciudades y puertos como Fez, Taza, Salé la antigua Sala, Larache o Lixus, Arcila, Tánger, Nekor y Sijilmassa, el centro de la ruta del oro, que hoy les invitamos a conocer.

La prosperidad de Sijilmassa se extendió a toda la zona circundante: el valle del Draa, el Sus y hasta el Sahel; el oro de Sudán llegaba principalmente al Califato de Córdoba. La región estaba habitada por las tribus Sanhaja, antecesoras de la confederación almorávide que consiguió controlar todo el tráfico de caravanas, conquistando las pequeñas ciudades y cuyo emblema es la fundación de Marrakech.

Interesará al visitante saber que la principal característica de la cultura almorávide es la influencia andalusí; surgieron mentes brillantes y la expansión por el Magreb se produjo de la mano de artistas que se desplazaban por la región, juristas y militares.

Podemos ver la mezquita de Tremecén, con sus arcos de herradura peraltados y lobulados como los de Córdoba, la “kubas” de Marrakech y los palacios y fortificaciones como los de Amergu en el Rif o Tasguimut en el Atlas.

Sijilmassa fue fundada en el siglo VIII en un oasis al sudeste de la ciudad de Fes, en el borde norte del Sahara y a orillas del río Ziz. Hasta el siglo XI conservó su papel de centro comercial, pero cuando los almorávides fueron derrotados, comenzó a perder una importancia que ya nunca recuperó.  Las ruinas de la legendaria Sijilmassa se encuentran a 2 Km. al norte de la ciudad de Rissani y son consideradas como un monumento en riesgo y preservadas por el gobierno de Marruecos.

La ciudad era considerada la capital la región de Erfoud Tafilalet. La actual Rissani, su heredera, es la mayor de la región y una ciudad comercial importante; si llegan un martes, jueves o domingo, podrán disfrutar de su mercado semanal.

Sijilmassa conoció una riqueza infinita; todos los productos del Mediterráneo pasaban por aquí, oro, marfil, plumas de avestruz; se dice que aquí llegaron a vivir más de cien mil personas.  Hoy sólo la habitan las arenas del desierto, que cubren buena parte de la ciudad antigua, el mausoleo del fundador y lo que debió ser su animado mercado.

Foto: vía Wikipedia

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Categorias: Marruecos, Pequeñas ciudades de Marruecos


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