Setti Fatma, en el camino a las Siete Cascadas

Setti Fatma

Excelente opción para una salida de medio día desde Marrakech es esta bonita aldea, situada al final del angosto valle de Ourika y a 60 Km. al sudeste de Marrakech, en un enclave ideal para internarse en la montaña y admirar las cascadas que forma el río en este lugar.

El impetuoso río divide al pueblo en dos partes. A la derecha se encuentra el caserío de construcciones de adobe, y en la otra orilla, varios restaurantes y cafeterías y los caminos que conducen a las montañas.

Las siete cascadas que se precipitan desde la roca viva son el principal atractivo turístico del lugar. Es fácil llegar a pie a la primera cascada, y no es imprescindible la ayuda de un guía, se puede preguntar a otros visitantes o a los pobladores que te indicarán el camino; allí encontrarás una piscina natural donde puedes nadar si toleras la frialdad del agua, o sentarte a tomar sol en las rocas y descansar un rato.

El acceso a las siguientes cascadas es más difícil, aquí sí puede hacer falta requerir los servicios de un guía; hay muchos de ellos dispuestos a dar una mano. Eso sí, en todos los casos es muy importante llevar buen calzado, cómodo y resistente.

Si bien la aldea es visitada principalmente como lugar de paso hacia las cascadas y como punto de partida de agradables caminatas, ofrece además el atractivo del mussem o festival religioso islámico que se celebra cada año en el mes de agosto, y que es considerado uno de los más importantes de Marruecos.

El mussem tiene como centro focal de su desarrollo la Koubba de Setti Fatma, un edificio con funciones religiosas al que, de acuerdo a las costumbres marroquíes, está vedado el acceso a los no-musulmanes. No por eso te perderás el festival, ya que, aparte de las ceremonias religiosas que se celebran en la Koubba, la mayoría de los espectáculos se realizan en la aldea, fuera del edificio, así que podrás disfrutarlo.

Los restaurantes y cafeterías son agradables, la comida es buena, sin duda querrás probar los típicos tajines que sirven en todo Marruecos, y que en las zonas rurales tienen un sabor especial.

Para el transporte se suele aconsejar el servicio de “grand taxi”, que parte de las estaciones de autobuses de Marrakech, como la mejor manera de llegar a Setti Fatma. Y si el lugar te agrada tanto que deseas quedarte uno o dos días más, hay también unos cuantos buenos hoteles, modestos pero lindos y nada caros.

Foto: Etienne J.

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Categorias: Pequeñas ciudades de Marruecos


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