- Sobre Marruecos - https://sobremarruecos.com -

Las tumbas saadianas, rescatadas del olvido

Las tumbas saadianas están situadas en las afueras de Marrakech, y fueron construidas por el sultán Ahmed el Mansur durante su reinado, en el siglo XVI, para que sirvieran de sepulcro para él y sus descendientes. Aproximadamente unos doscientos miembros de la dinastía Saadiana fueron enterrados allí, incluso el propio Ahmed el Mansur que lo fue en 1603.

Hacia 1672 el Muley Ismail tomó el poder en Marruecos y se propuso iniciar una nueva era y construir su propio legado, arrasando con la memoria del pasado.

En ese afán destructivo había demolido, entre otros monumentos, el Palacio Badi, pero por fortuna no se atrevió a hacer lo propio con las Tumbas Saadianas. En cambio, decidió sellar todas las entradas a las sepulturas; la única entrada que no se clausuró fue la que estaba situada dentro del edificio de la Mezquita.

Luego, poco a poco, un manto de olvido fue cubriendo la belleza y fino arte decorativo de estas construcciones, que, como la Bella Durmiente, esperaron, no cien sino más de doscientos años, al príncipe que viniese a rescatarlas. En este caso fue el general Hubert Lyautey quien, en 1917, en tiempos del protectorado francés, descubrió (o redescubrió) este lugar impresionante e inmediatamente dispuso lo necesario para restaurarlo y preservarlo como parte importante de la historia de Marruecos.

La mayoría de los miembros de la dinastía Saadiana y descendientes reales reposan en los mausoleos, y en los jardines se dio sepultura los más fieles y leales servidores y soldados. El lugar es muy hermoso, las tumbas están rodeadas de jardines fragantes a romero y rosas y sombreados por altas palmeras.

Hoy, además de su valor histórico y arquitectónico, o por eso mismo, este lugar en Marrakech constituye un sitio de atractivo turístico, y los visitantes admiran la belleza de los mausoleos, las hermosas cúpulas, los tallados en madera y en mármol, los mosaicos y estucos.

El recinto más significativo del panteón es el Salón de las Doce Columnas, que es donde yacen los restos del sultán Ahmed el Mansur y toda su familia. Esta cámara luce un techo abovedado, columnas de mármol italiano, puertas de cedro bellamente decoradas y paneles de madera tallada. Dentro del mausoleo interior yace Mohammed esh Sheikh, el fundador de la dinastía, así como la tumba de la madre del sultán.

Foto: Vía Panoramio