Los bosques de cedro de Marruecos

Macacos de Berberia

En Marruecos se encuentran los bosques de cedro más importantes del norte de Africa, y uno de sus huéspedes más característicos es un singular personaje: el macaco de Berbería, un primate que se alimenta casi exclusivamente de brotes de cedro.

Estos bosques se pueden disfrutar en lugares como Azru, Ain-Leuh y la Reserva Natural de Ifrane y forman parte de conocidos circuitos turísticos que incluyen lagos y bosque. Aquí se encuentra el gigantesco Cèdre Goureaud y maravillosos rincones perfectos para los entusiastas de la Naturaleza.

Los bosques de cedro que crecen en las alturas de los montes Atlas constituyen una de las pocas masas verdes casi intactas del mundo, relacionados desde hace milenios con la vida y el bienestar de los pueblos que lo habitan. Quienes viajen por Casablanca, Marrakech y otras ciudades de la llanura costera del norte de Marruecos, se sentirán custodiados por esas montañas y por los vitales bosques de roble y de cedro, que capturan las lluvias y la nieve desde el Atlántico, realimentando las fuentes de agua subterránea y asegurando el vital elemento a vegetales, animales y seres humanos.

Allí, en esos magníficos bosques, vive el macaco de Berbería (Macaca Sylvanus), un mono de tamaño mediano se encuentra sólo en Marruecos, Argelia y Gibraltar, con un primo un poco más grande y sin cola, llamado mono de Berbería. El macaco de Berbería es considerado una especie en extinción y es una de las 20 especies de macacos que habitan una gran variedad de hábitats del mundo y se han adaptado a más climas que cualquier otro primate.

Cuando los bosques de Marruecos se ven amenazados por la sequía, los macacos arrancan tiras de la corteza para llegar a las partes más húmedas del árbol y a  los tejidos ricos en nutrientes que se encuentran por debajo, incrementando así el riesgo de los árboles de secarse y perecer; además, los predadores naturales del macaco casi han desaparecido, como panteras y leones, con lo cual la población de macacos aumenta sin control.

Muchos científicos argumentan que los bosques de cedros y robles de Marruecos en realidad están siendo afectados por un conjunto de problemas y además por la utilización de árboles para leña, y también por las costumbres de los pastores nómadas de la región. En realidad, el bosque proporciona recursos a casi diez millones de personas.

Entre distintas medidas para proteger al bosque y a los macacos de Berbería, los conservacionistas proponen trasladar a los monos, también evaluar la provisión de agua por otros medios para estos animalitos y reforestar los bosques, promoviendo el ecoturismo en lugar de otras prácticas predadoras que conducen a la deforestación.

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Categorias: Naturaleza en Marruecos


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