Lixus, creadores de la salsa nouc-mâm

Lixus

Poco más de 3 kilómetros la separan de Larache, por la carretera de Tanger. Es una antigua ciudad con monumentales ruinas; hace muchos años el mar llegaba hasta los pies de la colina de Lixus por lo que se encontraron cerca de la cima emplazamientos de la época neolítica.

Lixus fue fundada por los fenicios en el siglo VIII a.c. pero fueron los cartagineses quienes le dieron importancia al convertirla en una de los principales lugares de la ruta del África Negra. Después de la caída de Cartago en 146 a.c. la ciudad continúo su crecimiento con el gobierno de los reyes de Mauritania y el importante comercio de aceite de oliva y el gárum que era muy solicitada por los romanos, algo parecido a esta salsa podrá probar si solicita nouc-mâm en algún restaurante del país.

Por el año 42 d.c. fue tomada por los romanos y continuó su crecimiento, que se puede ver en las lujosas residencias de los barrios del noroeste y los templos de la acrópolis. La ciudad fue abandonada poco después de la conquista árabe.

Los yacimientos que se encuentran cerca de la entrada sorprenden con los talleres de salazón, que se ubicaban en lo que era la orilla del mar, están bien conservados y son bastante grandes. Se pueden encontrar cubas herméticas de casi 2 metros de profundidad prácticamente intactas, se utilizaban para conservar salmuera en la que se maceraban caballas para fabricar el gárum.

Trescientos metros arriba del terraplén, la vista del lado derecho es especial para las fotos: los meandros del curso del Oued Lucus y el antiguo puerto. También aquí están las ruinas del teatro que conserva muy bien siete filas de la galería, está frente a las termas que están en muy buen estado se pueden disfrutar de los mosaicos de la sala mayor o tepidarium que representan al dios del océano.

Más arriba descubrirá los muros del templo de Neptuno que posee una hermosa vista de Larache, el estuario del rio Lucus y las salinas. En la antigüedad era el lugar preferido por los patricios que lo convirtieron en zona residencial. Se destacan la casa de Marte y la de Rea Silvia que poseen un hermoso jardín con columnata, baño particular y suelos con mosaicos.

Continuando el camino llegará a la acrópolis con sus templos y el foro, todos en tan buen estado que sirven para jugar en el pasado durante un ratito.

Foto: Wiki Commons

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Categorias: Pequeñas ciudades de Marruecos


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