Taza, la ciudad antigua y el jerife ladrón

Taza

A 120 kilómetros de Fez, está la capital de la provincia, la ciudad de Taza, la más antigua de Marruecos. Es un lugar bellísimo que se disfruta tanto al amanecer como al atardecer. La ciudad vieja protege su gran patrimonio histórico y cultural con 3 kilómetros de muralla vigilante a 200 metros de altura sobre la ciudad moderna. No siempre se la encuentra en los circuitos turísticos por lo que no tiene gran despliegue para recibir a los turistas, pero siempre se puede encontrar un pequeño hotel agradable o un restaurante donde disfrutar una comida típica y es un excelente lugar para hacer una parada antes de llegar a Tazzeka.

De las murallas poco queda por la gran cantidad de terremotos que sufrió la zona, pero se puede apreciar la Baber-Rih o “puerta del Viento” que recibe constantemente brisas que llegan del oeste. Por la noche la vista desde allí es inigualable, con la puesta del sol los colores vibran verdes a la izquierda por el macizo de Tazzeka y los jardines del oued Taza; en el centro el blanco radiante de las construcciones y a la derecha y el fondo el amarillo extenso de las áridas tierras del Rif.

Para visitar dentro de la medina, tiene la Torre semicircular de Sarracena de la cultura almohade y el bastión con muros de 3 metros de espesor de forma cuadrada construido en el del siglo XVI por los saadíes para mejorar la defensa de la ciudad. En la parte noroeste también se encuentra a madrasa de Abú Al Hasan del año 1323 con un espléndido patio de mosaicos y la Mezquita Mayor del año 1135. Detrás descubrirá el zoco donde se ofrecen esteras, alfombras y joyas de estilo bereber.

Cerca está el barrio de la Mezquita del mercado con un extraño minarete, que es angosto en la base y se ensancha hacia la parte superior; a la izquierda encontrará la alcaicería o mercado cubierto y siguiendo por la calle principal el mechuar , la Mezquita de los Andalusíes con un minarete del siglo XII y la casa de Abú Hamara.

Este curioso personaje de la historia cortesana marroquí, en el año 1901 fue acusado de ladrón y huyó de la ciudad,  para volver tiempo más tarde disfrazado de peregrino; aprovechándose de la poca popularidad del sultán utilizó su facilidad de palabra para hacerse pasar por hermano del sultán y se proclamó jerife de Taza.

Foto: Vía Flickr

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