El Mausoleo de Mohammed V

Mausoleo Mohammed V

Si vas a Rabat no deberías dejar de visitar el Mausoleo de Mohammed V; es algo digno de verse. No sólo es un ejemplo perfectamente conservado del estilo arquitectónico de la dinastía Alauí, sino también el lugar donde descansan los restos de tres miembros significativos de la familia real marroquí.

En ese sentido es una tumba, pero al mismo tiempo es una mezquita, un lugar donde pobladores y forasteros por igual rinden tributo de respeto a la memoria de los venerables personajes allí enterrados y admiran la belleza y los detalles de la construcción.

Un arquitecto vietnamita encaró su diseño combinando las técnicas artísticas tradicionales con un toque moderno, y se necesitó el trabajo de casi cuatrocientos hombres para edificar y terminar este monumento, que hoy constituye una obra maestra tanto en el aspecto arquitectónico como histórico. Vale la pena señalar además que el Mausoleo de Mohammed V es uno de los pocos lugares sagrados que están abiertos al público.

Mohammed ben Yúsef, más conocido como Mohammed V, miembro de la dinastía Alauí, fue Sultán de Marruecos desde 1927 a 1953 y luego Rey desde 1955 hasta 1961. Era hijo del sultán Yúsef, a quien a su muerte sucedió en el trono. En 1953 se vio forzado a exiliarse en Córcega junto con su familia, debido a su oposición al protectorado francés y su apoyo al movimiento nacionalista que luchaba por la independencia del país. En 1955 volvió del exilio y negoció con Francia la independencia de Marruecos, donde reinó hasta su muerte en 1961.

Fue su hijo, el rey Hassan II, quien mandó construir en su memoria este notable mausoleo, cuya construcción demandó casi diez años; se empezó a edificar en 1962 y se terminó en 1971. Más tarde, el mismo Hassan II y su hermano el príncipe Abdallah fueron enterrados en él junto a su padre Mohammed V.

El Mausoleo de Mohammed V se encuentra en la plaza Yacub Al Mansur, enfrente de la torre Hassan, también edificada por orden del rey Hassan II. Se lo distingue sin dificultad por sus paredes blancas y techo de tejas verdes. El interior está terminado en mármol blanco y los pisos y paredes son de granito. Una hermosa lápida de granito señala el lugar donde descansan los restos del gran rey. Las puertas corredizas y el techo están tallados con motivos y diseños de impresionante belleza. El recinto está iluminado por unos candeleros muy vistosos; alfombras rojas cubren las escaleras, y las banderas completan la decoración.

Foto: Vía Panoramio

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