Oujda y una inusual experiencia del desierto

Parque Lalla Aicha

Vamos a descubrir Oujda, llamada la capital de la región oriental de Marruecos.  Es una ciudad que actualmente se muestra como un remanso de de paz y tranquilidad, donde las familias se visitan en la antigua medina y los días de calor disfrutan en los jardines de Lalla Meryem y Lalla Aicha, o en el bosque de Sidi Maaf.

Sin embargo, esta antigua ciudad oculta un pasado guerrero y tumultuoso; hoy nos espera con su maravillosa herencia cultural, sus artesanías y su historia.

Oujda se encuentra a  60 millas al sur de Sidón.   La visita a la ciudad puede comenzar por la medina, virgen  y pintoresca, rodeada por los altos muros de su alcazaba.  Para entrar, hay que cruzar una imponente puerta gótica, Bab Sidi Abdel Wahab, flanqueada por dos baluartes, que se encuentra en el lado este.  Según cuenta la leyenda, allí se exponían las cabezas de los rebeldes.  Al oeste se encuentra otra de las puertas principales,  Bab El Gharbi, más pequeña pero encantadora.

Construida a fines del siglo XIII, la mezquita es el monumento más antiguo de la medina; sus fuentes y paredes transmiten serenidad y crean un ambiente propicio para la fe.  A la derecha de la entrada principal de la mezquita, una calle lleva a la joya de Oujda, verdadera obra maestra de la arquitectura de los siglos XIV: las venerables escuelas islámicas o madrasas Merinidas.

Fuera de la medina se puede visitar el palacio Dar Sebti, construido en 1938 por un rico empresario.  Actualmente alberga un centro cultural dedicado a la música árabe-andaluz, un estilo que aquí se llama Gharnati y a 6 Km. de la ciudad el oasis Sidi Yahya donde, dicen, se encuentra el sepulcro de un santo venerado por las tres religiones monoteístas.

Si prefieren el contacto con la naturaleza o hace demasiado calor, visiten el parque Lalla Aicha; tiene una extensión de 20 ha. en un entorno maravilloso para el descanso y la recreación que alberga piscinas, campos deportivos, pistas de tenis y equitación. Otro espacio verde con fuentes y estanques son los jardines Lalla Meryem, que ofrecen la oportunidad de hacer una pausa y disfrutar de un picnic entre las visitas a la ciudad. Todavía no hemos recorrido el Bosque de Sidi Maafa, al este de la ciudad, un espacio dedicado al deporte y la relajación donde también se ofrecen espectáculos culturales y deportivos.

Pero si quieren experimentar el desierto en forma absolutamente original y sorprendente, descubriendo los maravillosos paisajes de dunas salpicadas de campamentos y pequeños pueblos aislados, han llegado al lugar indicado. Haceros entonces con una buena guía de Oujda, porque desde aquí parte del magnífico Expreso del Desierto Oriental, que recorre trescientos cinco kilómetros de vías hasta Bouarfa, compuesto por tres coches con aire acondicionado, bebidas y comida a bordo, y varias paradas durante el viaje, como Ayn Benimathar y Tendrara Bouarfa, para tomar fotografías y dejarse subyugar por la magia de este lugar.

Foto: Vía Panoramio

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Categorias: Pequeñas ciudades de Marruecos


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