Agadir, marroquí con aires europeos

Agadir

Agadir es una ciudad muy moderna que recuerda por su arquitectura a las ciudades del norte de Alemania. Quizás para algunos sea demasiado moderna, en comparación con otras ciudades de Marruecos, pero después de ser arrasada por un terremoto en febrero de 1960 logró recuperarse modernizando y construyendo sus edificios pensando en el turismo y la comodidad de sus habitantes.

Lo más conocido de esta ciudad son sus playas, ya que es el balneario más importante de Marruecos, con sus 10 km de arena fina.  Pero siempre hay un lugar de ensueño en esta maravillosa Marruecos y al norte de Agadir, en un oasis rodeado por las montañas de Imouzzer, en el Valle Paraíso, encontramos Imouzzer-Ida-Outanane. Es una aldea de casas blancas, con un encantador palmeral rodeado de almendros, olivos y arganes, que enorgullece tanto a sus habitantes que en el mes de mayo, lo celebran con la fiesta de la miel.

Esta miel es especial, única en el mundo, con aroma a tomillo, cactus y lavanda; se recolecta en inmensos colmenares de adobe (tierra no cocida que se utiliza, entre otras cosas, para construir las kasbahs), y mezclada con almendras y aceite de argán constituye el amlou, un dulce que suele regalarse tradicionalmente a los recién casados.

También te esperan en los alrededores de Imouzzer, las refrescantes piscinas naturales de la garganta de Asif Tamraght o las cascadas del oued Tinkert (donde el agua sólo fluye en invierno).  Al sur, se encuentra un lugar llamado el Valle de los Pájaros, con un museo ornitológico donde se pueden conocer las principales aves migratorias que frecuentan la región, y para verlas en su hábitat natural está el parque nacional del Souss Massa, deleite para los fotógrafos que disfrutarán de la vista de flamencos rosados, cigüeñas e incluso la colonia más importante del mundo de ibis eremitas.

Para los que buscan siempre el rinconcito histórico del mundo, la qaṣabah (casbas) Oufella era una fortaleza de callejuelas sinuosas y dinámicas que data del siglo XVI; después del terremoto, sólo se conserva una larga muralla que ha sido restaurada.  Las vistas desde este lugar son realmente excepcionales, y nos permitirán llevar grabada en nuestra retina la playa, el puerto y la ciudad con una sola mirada. Tampoco pueden perderse la nueva medina, reconstruida a principios de los años 90 por el arquitecto italiano Coco Polizzi.

Urbanismo, artesanía, restaurantes, zocos… original y audaz, sin dudas en Agadir se expresa plenamente el alma marroquí.

Foto: vía Flickr

Imprimir

Etiquetas:

Categorias: Agadir


Deja tu comentario